miércoles, 14 de noviembre de 2012

Rumores

Dicen que deseaba tanto vivir otras vidas que lograba abandonar su cuerpo para inmiscuirse en el de los demás y acompañarlos en sus rutinas diarias como un visitante silencioso que viaja por dentro. Veía, escuchaba y olía todo lo que ese cuerpo ajeno percibía. Sin embargo, no sentía. No encontraba duplicar los sentimientos del ser temporalmente habitado, hecho que le impedía fusionarse con él por completo. Dicen también que le pesaban tanto sus antiguas decisiones que, a pesar del imperfecto y de la falta de calidez, una tarde eligió un cuerpo para quedarse de por vida y dejar el suyo propio acostado, debajo de las cobijas, en medio una habitación silenciosa y fría.

Llora

No te censures. No sientas vergüenza. No detengas el llanto. No fuerces la calma. No ocultes la mirada. No obligues la dureza. No te desgarres por dentro. Cierra los ojos. Siente. Llora.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Revelación

Es posible. La amistad después de haber sentido amor es posible. Hice el experimento. Fueron largos años de observación, de vivencias nuevas, de errores, de luchas internas, de miedo. Pero es posible y se siente bien. Es como desafiar una desventura, es hacerle un quiebre a la vida y cambiar la historia. Lo que ocurre en el proceso es que el amor cambia, cambia a un tipo de amor en el que no necesitas estar con el otro. Lo quieres, de lejos o de cerca, te da igual. Lo quieres, solo o acompañado, no importa. Lo quieres, y de cuando en cuando te asaltan las preguntas, pero está bien, al fin y al cabo de eso está hecha la vida, de amores y preguntas.

martes, 27 de julio de 2010

Inconfomidad

¿Y yo para qué te doy la mano si lo que quiero es un beso?

Fría

Esa noche no pudo dormir, a pesar de que afuera llovía con fuerza y de que bajo su cabeza estrenaba una cómoda almohada de plumas. La cama a su alrededor le parecía demasiado grande y vacía... fría.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Sé que se pasea por mis lugares, que escucha mis palabras, que lee mis escritos. Sé que está lleno de buenas intenciones. Sé que no responde a las reglas y que quisiera jugar con el tiempo. Sé que tiene un huequito en el que no encaja ninguna de mis fichas por más que yo quiera moldearlas una y otra vez. Sé que está lleno de música y de sonrisas. Sé que sus abrazos curan tristezas y que sus besos prenden fuego. Sé que hay algo especial en medio de los dos. Sé que me quiere y él sabe que yo lo quiero.

Pero por todas esas cosas que sé es que se me revuelven los pensamientos y se me clava una ausencia en el estómago. No, no es que sea paranoica ni mucho menos que disfrute de la tristeza. Es que hay una incertidumbre que me acecha y me roba las lágrimas. Es que hay una tremenda incapacidad de saber cómo actuar y un deseo profundo de retomar el cauce del río. Es que hay un amor inmenso que no quiero canalizar ni dosificar, que quiero entregarle con los ojos cerrados y las alas abiertas. A pesar de que también sé que él no está seguro de querer continuar este vuelo conmigo.

De nuevo

Fui y volví. Cambié, me encontré y te reencontré. Por ahora solo he pintado las paredes, pero volveré a habitar este lugar. No más telarañas en el Tabloide. Ya estuvo bien de esconderme de las palabras.