lunes, 26 de enero de 2015
Sírvase fría
jueves, 20 de noviembre de 2014
Allá
viernes, 8 de noviembre de 2013
El pasado es un juego de memoria
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Con la escoba tras la puerta
lunes, 16 de septiembre de 2013
Quizá mañana
domingo, 11 de agosto de 2013
Conforme pero feliz
viernes, 5 de julio de 2013
Doble faz
Siempre hablaban de lo mismo, de buscar aquel portón, pócima o reloj mágico que les permitiera habitar en una realidad paralela.
El, allí, haría muchas cosas de otro modo. Dejaría su trabajo para dedicarse a escalar, le retiraría la palabras a los jefes abusivos, tomaría más vino en la noche y correría aquel riesgo con aquella mujer a la que siempre le había huido.
Ella, en esa realidad paralela, bailaría más, hablaría menos y se iría para un país de lengua desconocida sin decirle a nadie. Desaparecería y le daría la oportunidad a ese hombre que la inquietaba tanto.
Lo que los mantiene atados a esta realidad es el posible sufrimiento que pueden generar, es la preocupación por ser la causa de algunos llantos, es la mirada inquisidora de la sociedad sobre cualquiera ser sus acciones.
En esa realidad paralela no importaría si alguien resultara herido, porque siempre quedará esta para seguir viviendo tras las apariencias.